
Un clásico con cierta audacia
Una versión particular de "Antígona". La actriz tendrá a su cargo la composición de los cinco personajes.
María Ana Rago. Clarín. 16.02.2006
mrago@clarin.com
El lugar de encuentro de 5to. A Gestión Administrativa para compartir la escritura



Él empezó diciéndome testimonios de tela
Mientras una maquinaria de música sonaba
La tela se hizo aire, se perdió en el ambiente
Eran shows como música,
Las frases como aire pasaban
Cuando la cortina como canción finalizó
Un último lienzo cortado cayó,
Se formó una minuciosa magia oscura
Quedó como una inmóvil noticia culpable,
Los grandes secretos quietos terminaron
Se fue y la traspirada seda azul cubrió el lugar
Se formó un superior show abierto,
Los recuerdos dispararon conciertos que alegran
La música ríe. Aire.
Cayeron las murallas cubriendo mentiras.



La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Un video de un Serrat joven que la canta:
El término fue inventado por Apollinaire en 1917, y se popularizó en la revista Littérature, fundada en 1919 por André Breton, L. Aragon y Ph. Soupault. En esa revista publicaban sus planteamientos vanguardistas Breton, Paul Eluard, Francis Picabia y Man Ray, entre otros muchos autores.
En 1924 se produce el primer manifiesto surrealista de Breton, que da cuerpo al movimiento. Su ideal era sobrepasar la realidad y llegar a una renovación de todos los valores culturales, morales y científicos por medio del automatismo psíquico.
La producción surrealista se caracterizó por la exaltación de los procesos oníricos (los del sueño), el humor corrosivo y el erotismo, concebido todo ello como armas de lucha contra la tradición, la moral y la cultura burguesa.



